Salsas saludables para acompañar pollo

¿Quieres cuidar tu alimentación sin renunciar al sabor? Te proponemos una selección de salsas saludables para acompañar pollo, pensadas para distintas formas de preparación: a la plancha, al horno, en brochetas, en tacos o en platos fríos.

Cuando el pollo tiene un origen cuidado, la salsa debe acompañar sin tapar su sabor. Por eso hemos reunido recetas sencillas, elaboradas con ingredientes reconocibles y pensadas para realzar la calidad del pollo ecológico Campos.

Si te apasiona experimentar con nuevas combinaciones y texturas, te recomendamos descubrir también nuestras ideas de salsas para carnes con Thermomix, perfectas para quienes disfrutan cocinando de manera práctica sin renunciar al sabor auténtico. Y si buscas seguir explorando sabores que realcen la calidad de nuestras carnes ecológicas, no te pierdas las nuevas salsas para nuestras carnes ecológicas.


Salsas saludables para pollo a la plancha o a la parrilla

El pollo a la plancha o a la parrilla agradece salsas que aporten jugosidad sin resultar pesadas. En estas preparaciones conviene servir la salsa aparte o añadirla al final, para respetar el punto de cocción y mantener el sabor del producto.


Salsa de pecanas

Las nueces pecanas aportan sabor, textura y una grasa natural que combina muy bien con piezas de pollo cocinadas a la plancha o a la parrilla. Esta salsa también se puede preparar con nueces comunes si no tienes pecanas a mano.

Pruébala con unos churrascos de pollo ecológico Campos a la plancha o como salsa para un plato de pasta con pollo.

Ingredientes

  • 150 gramos de pecanas
  • 3 chalotas
  • 400 mililitros de caldo de pollo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharada de harina
  • Sal
  • Pimienta

Elaboración

En una sartén, tuesta las pecanas un par de minutos a fuego suave para evitar que se quemen.

Pica las chalotas y pocha con el aceite de oliva. Cuando estén hechas, añade la cucharada de harina y cocina durante tres minutos para que no sepa a crudo. Añade el caldo removiendo para integrar bien y lleva a ebullición.

Incorpora ahora las pecanas troceadas y cocina durante cinco minutos a fuego suave. Tritura la salsa y pasa por el chino o colador para que la textura sea más fina.


Salsa de pimientos asados

La salsa de pimientos asados es una opción sencilla y muy equilibrada para acompañar pollo a la plancha, a la parrilla o incluso en bocadillos templados. Tiene cuerpo, un punto dulce natural y un sabor ligeramente tostado que combina muy bien con piezas como la pechuga, el contramuslo o el churrasco.

Es una buena alternativa cuando buscamos una salsa saludable sin nata, sin exceso de grasa y con ingredientes fáciles de reconocer.

Ingredientes

  • 2 pimientos rojos asados
  • 1 diente de ajo pequeño
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharadita de vinagre de manzana o zumo de limón
  • Una pizca de comino molido, opcional
  • Sal
  • Pimienta

Elaboración

Pela los pimientos asados y retira las semillas. Colócalos en el vaso de la batidora junto con el ajo, el aceite de oliva virgen extra, el vinagre o el zumo de limón, la sal y la pimienta.

Tritura hasta obtener una salsa fina. Si quieres una textura más ligera, puedes añadir una o dos cucharadas de agua o de caldo de pollo.

Sirve la salsa templada o fría. Para pollo a la parrilla, queda especialmente bien añadida justo al final, cuando la carne ya está cocinada.


Salsas saludables para pollo al horno o asado

El pollo al horno o asado permite trabajar salsas con más cuerpo, especialmente si se incorporan en la parte final de la cocción. Así se evita que los ingredientes se quemen y se consigue una textura más jugosa y equilibrada.


Salsa barbacoa casera

Las salsas para pollo ya preparadas ahorran tiempo, pero cocinar tu propia salsa barbacoa permite controlar mejor los ingredientes. Es una opción más interesante para acompañar unas alitas de pollo ecológico Campos o piezas de pollo al horno.

Si preparas las alitas al horno y añades la salsa en los últimos minutos, conseguirás un resultado sabroso sin necesidad de recurrir a salsas industriales.

Ingredientes

  • 150 mililitros de salsa de tomate casera
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharaditas de miel de romero
  • 60 mililitros de zumo de naranja
  • 30 mililitros de vinagre
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Sal

Elaboración

Tritura todos los ingredientes en la batidora hasta que no queden grumos. Cocina en un cazo durante unos 15 minutos a fuego lento para que la salsa espese.

Si haces las alitas al horno, cubre con la salsa en los últimos diez minutos de horneado. De esta forma se integra bien sin quemarse.


Salsa de peras

La salsa de peras aporta un dulzor suave y natural que acompaña muy bien las preparaciones al horno, los guisos ligeros y las piezas jugosas de pollo. Es una receta sencilla, con pocos ingredientes y una textura que puedes dejar más rústica o más fina según el plato.

Disfrútala con unos jamoncitos de pollo ecológico Campos o con piezas asadas lentamente.

Ingredientes

  • 3 peras
  • La parte blanca de un puerro
  • Una cebolla pequeña
  • 250 mililitros de caldo de pollo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Elaboración

Corta el puerro en rodajas y la cebolla en juliana. Pon a pochar en una sartén con aceite de oliva. Mientras, pela las peras y córtalas en trozos, retirando el corazón.

Cuando la cebolla empiece a transparentar, añade las peras y cocina a fuego medio para que se dore el conjunto.

Incorpora el caldo de pollo y deja cocinar a fuego lento unos 15 minutos o hasta que reduzca. Rectifica de sal. Puedes triturar la salsa o dejar los trocitos de pera enteros.


Salsa de naranja, miel y romero

Esta salsa combina el punto cítrico de la naranja con el aroma del romero y un toque moderado de miel. Funciona muy bien con pollo al horno, especialmente con alitas, jamoncitos o piezas que admiten una cocción algo más prolongada.

También puede utilizarse como glaseado final, añadiéndola durante los últimos minutos de horno para que reduzca ligeramente y se adhiera mejor a la superficie.

Ingredientes

  • El zumo de 2 naranjas
  • Una cucharadita de miel de romero
  • Una ramita de romero fresco o media cucharadita de romero seco
  • Una cucharadita de vinagre de manzana
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta

Elaboración

Exprime las naranjas y pon el zumo en un cazo junto con la miel, el romero, el vinagre de manzana, la sal y la pimienta.

Cocina a fuego suave durante unos 10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la salsa reduzca ligeramente.

Retira la rama de romero si la has usado fresca y añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra al final. Puedes servirla aparte o pincelar el pollo con la salsa durante los últimos minutos de horneado.


Salsas saludables para alitas y jamoncitos

Las alitas y los jamoncitos admiten salsas con más intensidad, siempre que no oculten por completo el sabor del pollo. Las salsas con frutos secos, cítricos o un punto especiado funcionan especialmente bien en este tipo de piezas.


Salsa de cacahuetes

El cacahuete aporta sabor, textura y un toque ligeramente oriental que combina muy bien con el pollo. Esta salsa es cremosa, sencilla de preparar y permite dar variedad a recetas de alitas, jamoncitos, pechuga o brochetas.

Te recomendamos probar esta salsa con pechuga de pollo ecológico Campos, acompañada de una guarnición de judías verdes al vapor y arroz basmati.

Ingredientes

  • Dos cucharadas de mantequilla de cacahuete sin azúcar añadido
  • 150 mililitros de leche de coco o leche evaporada
  • 50 mililitros de salsa de soja baja en sal
  • Jengibre rallado al gusto
  • 30 gramos de cacahuetes tostados

Elaboración

Es tan sencillo como triturar todos los ingredientes en la batidora, menos los cacahuetes. Cocina durante cinco minutos a fuego lento.

Pica los cacahuetes con un cuchillo y añade a la salsa para darle textura crujiente. También puedes añadir medio diente de ajo a la salsa si te apetece variar los sabores e incluso media cucharadita de curry en polvo.


Salsas saludables para brochetas, tacos y platos fríos

En brochetas, tacos, ensaladas o platos fríos conviene apostar por salsas frescas, aromáticas y fáciles de servir. Las bases de yogur, limón, hierbas frescas o tahini ayudan a aportar jugosidad sin cargar demasiado el plato.


Salsa de tahini y limón

Esta salsa hecha con pasta de sésamo y limón es muy sencilla y versátil. Sirve también para marinar el pollo y se prepara en un momento. El tahini se puede encontrar ya en muchos supermercados y aporta una textura cremosa muy agradable.

La receta es ideal para acompañar unas brochetas de pechuga de pollo ecológico Campos o unos kebabs caseros.

Ingredientes

  • Dos cucharadas soperas de tahini
  • Un yogur griego natural sin azúcar
  • El zumo de medio limón y la ralladura de medio limón
  • Un diente de ajo pequeño
  • Sal
  • Un chorro de aceite de oliva virgen extra
  • Semillas de sésamo, opcional

Elaboración

Es tan sencillo como poner los ingredientes en la batidora y triturar hasta que queden bien integrados.

Si quieres aportar textura a la salsa, puedes añadir semillas de sésamo una vez hecha. Darán un toque crujiente y reforzarán el sabor del tahini.


Salsa de cilantro

Si te gustan las salsas frescas, herbales y con un toque ácido, esta salsa de cilantro es una opción sencilla y muy práctica. Funciona especialmente bien con tacos de contramuslo de pollo ecológico Campos, brochetas, ensaladas templadas o platos fríos con cereales.

También puede servirse con pollo a la plancha cuando buscamos una salsa ligera y refrescante.

Ingredientes

  • Un yogur griego sin azúcar
  • Un manojo generoso de cilantro
  • Medio diente de ajo
  • Comino molido al gusto
  • El zumo de un limón
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto

Elaboración

Tritura la mitad del yogur con el resto de ingredientes. Incorpora el resto del yogur para una textura más densa.

Si quieres una salsa más líquida, tritura todo el yogur. Rectifica de sal y pimienta y sirve fría.


Estas salsas saludables son sencillas de preparar y pueden ayudarte a dar variedad a tus recetas de diario sin recurrir a elaboraciones complicadas. Ya sea a la plancha, al horno, en alitas, jamoncitos, brochetas o tacos, una buena salsa puede acompañar el pollo respetando su sabor y su origen.

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